Reseña: Archspire 'Bleed the Future'

Reseña: Archspire 'Bleed the Future'

Canadá. ¿Qué tendrá ese país norteamericano del cuál han surgido bandas y músicos tan impresionantes, personales e influyentes? Especialmente si hablamos de bandas técnicas o progresivas, hay varios grandes nombres que indiscutiblemente son historia del rock y el metal, independientemente de su popularidad o éxito comercial. Por ejemplo, Rush son la mejor banda de la historia del rock progresivo -al menos a mi entender- y negar su influencia en la gran mayoría de grupos que vinieron después (¡hola fans de Tool!) sería un acto poco acertado. Si endurecemos un poco más el sonido, Voivod también me vienen a la cabeza, aunque en este caso, el estatus de culto absoluto de Away y cía. es evidente. Una de las primeras bandas que llevó el thrash metal un paso más allá, con sus incursiones en el progresivo y su amor por la ciencia ficción, con uno de los guitarristas más personales de la historia, tristemente fallecido aunque inmejorablemente sustituido y con una trayectoria que nunca ha despuntado en el éxito masivo, pero sin duda influenciando a combos jóvenes que vinieron después. Si hablamos de falta de reconocimiento, al señor Devin Townsend le debemos mucho. Ya sabéis lo mucho que adoro su extensa trayectoria, desde SYL al resto de sus proyectos, en solitario o acompañado, siendo éste otro artista increíblemente personal y genial. Y yéndonos a sonidos más extremos, ahí tenemos a Gorguts y Cryptopsy. Creo que sin estas dos bandas sería difícil entender buena parte del death metal actual. Los de Luc Lemay por llevar el death a terrenos disonantes, técnicos y ¿vanguardistas? Y los de Flo Mounier, porque sin duda fueron de los primeros en alcanzar velocidades, brutalidad y maestría de índole sobrehumana, habiendo facturado grandes obras en una carrera a veces irregular, pero a la que todo le perdono por haber compuesto mi disco favorito de death metal de la historia: “None so Vile”.

Me dejo muchas más agrupaciones, seguro, pero debo reconocer que no soy un gran experto en la escena de ese inmenso país, como no era conocedor de la carrera de Archspire hasta hace poco más de unos tres o cuatro años. Y ahora que los he conocido y me he puesto a fondo con ellos, no puedo parar de escucharlos. Igual que a Entheos, por cierto, con quienes vienen de gira (también con Benighted y Psycroptic ¡cómo para perderse este bolazo!). La cuestión es que, como digo, no sabía nada de esta banda de Vancouver formada en 2009, hasta que el algoritmo de Youtube empezó a recomendarme vídeos de su brutal batería, Spencer Prewett. Más allá de su rapidez, en el momento no me llamó la atención, quizás porque el sonido del vídeo no era bueno y no iba acompañado de la música de la banda, pero consiguió que la curiosidad llamara a mis oídos. Y la verdad, mirando a años atrás, había dejado de escuchar cosas extremas y técnicas, casi por aburrimiento y porque muchas veces suponían más un despliegue masturbatorio de sus habilidades con sus instrumentos (no seáis malpensados) que un ejercicio real de componer música con sentido y gancho. Afortunadamente mi fe en el death metal más extremo la habían recuperado grupos como Ulcerate o Cattle Decapitation, mis grupos favoritos en el estilo actualmente, que siendo muy dispares en cuanto a sonido, tienen una calidad que roza lo inhumano, como inhumanas parecen ser, técnicamente hablando, las canciones que componen “Bleed the Future”.

Si hay algo por lo que destaca este discazo editado por Season of Mist, aparte de su técnica y velocidad, es porque sí tiene canciones redondas, temas que enganchan y melodías que no se te van de la cabeza. Y, joder, eso tiene mucho mérito en un estilo como éste. Lo primero que escuché de este quinteto fue probablemente “Involuntary Doppelgänger” de su anterior “Relentless Mutation”, que ya me dejó impresionado, pero hablando del álbum que nos ocupa, no podía ser otro corte que “Drone Corpse Aviator”. Primer vídeoclip de “Bleed the Future”, que ya deja entrever su amor por la ciencia ficción y cierto sentido del humor (que de eso tienen y mucho estos muchachos). Una canción cuyo abrumador comienzo ya te explica claramente qué tipo de banda vas a escuchar. Gravity blasts, arreglos de guitarra a la velocidad de la luz, un bajo que no anda a la zaga y es igual de complejo y audible que las guitarras y gran variedad vocal, siempre hablando en el espectro de voces agresivas. Pero por si esto fuera poco, encontramos momentos donde la intensidad sónica baja -que no la técnica- y las guitarras se vuelven limpias y de un corte clásico y elegante que deja boquiabierto. Aunque las canciones van a ir variando en cuanto a cómo nos van a “agredir” sonoramente, ciertos recursos van a repetirse y lejos de sonar, valga la redundancia, repetitivos, vas a desear que utilicen las mismas herramientas, porque funcionan y de qué manera, ya que consiguen hacer que quieras más y más de esa mierda, haciéndose todo muy corto, ameno y divertido.

“Golden Mouth of Ruin”, que también tiene vídeo, es más a medio tiempo, más machacón, aunque por supuesto incluyendo “arranques” de rapidez. Además, es un lujo escuchar como el bajo y las guitarras tocan las mismas melodías al unísono, en un alarde de “shredding” al servicio del buen gusto. Por si fuera poco, cada solo es oro, porque la maestría en la ejecución de Dean Lamb y Tobi Morelli es de otro puto planeta y si no es soleando, es simplemente tocando un palm mute a una rapidez que otros guitarristas soñarían con alcanzar. El nivel es de una calidad altísima, como ese final machacón, que es brutal. Hablando de ritmos, el inicio más entrecortado del tema que da título al disco, mola muchísimo y cuando se vuelve veloz, vuelven a destacar las melodías. No me cansaré de repetir que ese es realmente el punto fuerte de Archspire, más allá de la brutalidad. Porque sí, su contundencia, velocidad y técnica es lo primero que llama la atención, que casi te hace reír porque de inicio piensas que lo que estás escuchando parece de coña (y la de bromas que ellos hacen al respecto de eso...), pero cuando empiezan a soltarte melodías con tanta clase, es cuando realmente te das cuenta de la grandeza de esta banda. Y hablando de risas, muchas puedes echarte con los vídeos de su vocalista cocinando, pero más aún, con su manera de cantar. Y no me malentendáis, es casi risa floja, porque acojona a la velocidad que Oliver Rae Aleron, suelta sus letras y sus guturales ¡Es jodidamente increíble!

Archspire también saben ponerse enigmáticos y atmosféricos. Lo hacen en “Abandon the Linear”, un corte que cuando se arranca con los gravity blasts y meten las melodías, éstas me recuerdan a Hypocrisy. De extraterrestres va la cosa. Ya había mencionado antes que el bajista Jared Smith, está más que de sobra a la altura de Tobi y Dean en cuanto a demostraciones técnicas se refiere, pero cuando en esta canción se queda solo, es para morirse de gusto. Y por supuesto Oli ya está desatadísimo y la velocidad con la que va soltando su voz es cada vez mayor, en un tema que nunca pierde su atmósfera sci-fi, siempre acrecentada por los arreglos de guitarra. También hay momentos en “Bleed the Future” para la calma, con el comienzo tranquilo, casi de balada, de “Drain of Incarnation”. Pero, entendedme y que los términos “tranquilo” y “balada” no os confundan, la clase y la técnica siguen estando. Y por si hubiera dudas de qué tipo de banda son, tras esta calma inicial te aplastan. “Drain of Incarnation” suena por momentos a un vals apocalíptico intergaláctico (perdonad la flipada), con probablemente los gravity blasts más rápidos que se casca Spencer Prewett. La verdad es que molaría mucho escuchar este tema con una orquestación a la altura, porque sería grandiosa, ya que el amor por la música clásica se hace notar en cada solo de guitarra.

La fusión de ciencia-ficción y clasicismo es patente, pero también hay momentos más metaleros de toda la vida como en “Acrid Canon”, que contiene pequeñas influencias y derivas propias del black metal. Tras esto, un pequeño breakdown (aunque rápido para llamarlo así) multiplica la velocidad del corte a niveles absurdos sin perder nunca el gancho pegadizo que inunda los riffs de guitarra. “Reverie in the Onyx” inicia de manera arpegiada, para mutar en un riff nervioso, sonando algo más tensa y amenazante que el resto de canciones, aunque evidenciando de nuevo las influencias de la música clásica. Y cerrando, “A.U.M. (Apeiron Universal Migration)” hace gala del sentido del humor de esta gente -bring the danger to the music- con una intro grabada por un amigo de la banda, que no fan de la misma. Es el tema más corto y el que menos respiro da, ya que cuando para, arranca de nuevo más intenso, con el bajo anticipando un final que no da lugar a rehenes, porque Archspire ya nos han pasado por encima dejando mucha huella. Hablando de sentido del humor, no puedo terminar sin aconsejaros el canal de Youtube de Dean Lamb y su pareja, Claire, así como cualquier vídeo donde sale Oli o los del propio canal del grupo, donde ellos mismos se mofan de si son capaces de tocar lo que tocan o es todo fake.

“Bleed the Future” es un discazo brutal y punto. No hay ni un solo segundo, ni una sola nota, que no mole un huevo, siendo todo perfectamente audible gracias a la producción de Dave Otero. Todos, sin excepción, son unos músicos de la hostia, pero donde realmente radica la grandeza de Archspire es en su combinación de técnica absoluta y rapidez inaudita, con clasicismo y buen gusto en las melodías, consiguiendo que los 31 minutos que dura el disco se te pasen volando, dejándote con ganas de más, mucho más. Porque que una banda de este estilo no aburra ni abrume y sin embargo te resulte divertida, pegadiza y te enganche, les convierte en una formación imperdible, muy a tener en cuenta siempre que editen algo o vengan a deleitarnos con sus directos, más aún si es en una gira con tan ilustres compañeros. Así que, no seáis cobardes e id a sus directos, ellos traen de nuevo “el peligro a la música” (aunque Nergal no esté de acuerdo...), pero, sobre todo, van a traer la diversión a sus directos. Stay tech!

Archspire Están De Vuelta En 2023 Con Su Tech Trek Europe

Miércoles 15 de marzo 2023
Sala Nazca (Madrid)
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Jueves 16 de marzo 2023
Sala Bóveda (Barcelona)
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