Clásicos Básicos: Iron Maiden 'Somewhere In Time'

Clásicos Básicos: Iron Maiden 'Somewhere In Time'

El 29 de septiembre de cada año es mi cumpleaños. Y el de 1986 ni lo recuerdo, la verdad. Pocos dedos de ambas manos necesitaba para contar mi edad. Pero sí recuerdo que por esas fechas, o probablemente uno o dos años después, hablé por primera vez con un compañero de clase de la lejana y desaparecida EGB, sobre heavy metal. El chaval llegó al colegio con una camiseta de Iron Maiden, pero no sabía que eso era un grupo de música o, al menos, no los había escuchado y yo, que por mi hermano mayor ya estaba puesto en bandas como Kiss, King Diamond, el imprescindible trío Sabbath-Zeppelin-Purple, Metallica y, cómo no, Maiden, vi mi ocasión para reivindicar mis gustos musicales a una edad quizá demasiado temprana. Por supuesto, nadie sabía de qué estaba hablando -algo con lo que seguro muchos os identificáis, incluso pasados los años de nuestra juventud más tierna- y el compañero me dijo que le gustaba el dibujo, simplemente. Así de icónicas eran las portadas de Iron Maiden, que ya en los 80, antes de que se vendieran algunas de sus camisetas en famosas tiendas de ropa de centros comerciales, había gente que las lucía solo por el diseño. No es para menos, ya he dicho en más de una ocasión, que algunas de mis portadas favoritas de la historia pertenecen a los británicos, como la mítica del “Live after death”, disco con el cual descubrí realmente al grupo o ésta que nos ocupa y que lidera quizá, depende de la época y según mi criterio personal, el listado de todos sus artwork, aunque la verdad es que hay mucho donde elegir.

Lo que sí tengo claro es que el dibujo realizado por el eterno colaborador de la banda, Derek Riggs, fue el que más llamó mi atención en mi juventud, por su Eddie futurista. Siendo la ciencia ficción y el terror dos de mis estilos favoritos en cuanto al cine y la literatura se refiere (como buen friki), este diseño aunaba ambos mundos y llamaba mi atención poderosamente, incluso sin ver algunas de las referencias que contiene. La cuestión es que el señor Riggs consiguió con su arte crear una figura reconocible, tétrica y siniestra, pero que sin embargo no causaba rechazo (al menos no a la gente menos puritana) y que con el tiempo se ha convertido en un icono diría que hasta simpático, por supuesto para los fans y casi para los que no. Porque Eddie y Maiden son indivisibles y su imaginería forma ya parte de la cultura popular. Tal es la importancia de las portadas (y logos) de muchas bandas de rock y metal, que hasta incluso son “robadas” por la moda.

Lo tenía difícil el entonces quinteto para impresionar a la horda de fans que ya atesoraban. Llevaban 11 años de carrera en 1986, pero es que venían de lanzar oficialmente 5 de sus Lp´s más míticos, tanto musicalmente, como a nivel de diseño. ¿Cómo continuar tras haber lanzado álbumes como “The Number of the Beast”, “Piece of Mind” o “Powerslave”, entre otros? “Somewhere in Time” lo tenía tremendamente jodido y lo cierto es que para algunos, según leo, es un disco menor o sobrevalorado y, para otros, es una auténtica obra maestra, ensombrecida por una carrera mayúscula o simplemente infravalorada. En mi caso, si os soy sincero, era un disco que hacía muchos años que no escuchaba del tirón y hasta tiene canciones que no recordaba en absoluto y, sin embargo, tras las pertinentes escuchas para escribir estas líneas, considero que, aparte de los clásicos que ya sabemos que contiene, es un gran trabajo, digno sucesor de unos lanzamientos incuestionablemente históricos y considero que es lógico que Maiden quieran reivindicarlo con una gira en su honor y a “Senjutsu”, un disco que también reseñamos hace algún tiempo aquí y que algunos odiáis, algo que no compartimos muchos de nosotros.

8 temas contiene “Somewhere in Time” y es probable que 3 de ellos caigan en “The Future Past” tour. No digo que acierte, pero la inicial “Caught Somewhere in Time” tiene muchas papeletas. Su apertura y posterior cambio de ritmo, son marca de la casa, igual que la clase de maestría instrumental tras el primer estribillo. Además, como ya he comentado muuuuuchas veces ¡adoro a Nicko McBrain! Su sonido de batería me gusta mucho y en este disco en concreto, la caja suena más agresiva que en otros trabajos y su pie derecho sigue siendo de los más rápidos a un bombo dentro del metal (no hablamos de rollos extremos, cuidado...). Y bueno, es uno de los tipos más simpáticos y entrañables de toda la escena. Pero como decía, este corte inicial, tiene papeletas por su intensa energía que no desciende durante los 7 minutos que dura y por momentazos como ese “time is always on my side”, un pre-chorus que es casi mejor que el propio estribillo. Un trallazo para comenzar el álbum, vamos. Pero ojo, que aquí viene la segunda canción y de ésta pocas dudas puede haber de que caiga en la gira. Ni más ni menos que “Wasted Years”. Qué decir de uno de los clásicos de la “doncella”. Cuando empieza, con el bombo marcando el tiempo y la guitarra aguda sonando con esa genial melodía, uno se da cuenta de la importancia del sonido de Dave Murray y Adrian Smith para las bandas suecas (y de otras nacionalidades) de death melódico, ya que es algo que tiempo después hemos escuchado en grupos tan queridos como Dark Tranquillity, por citar alguno. Es cierto que tras esta épica apertura, el grueso del tema se torna más en un hard rock/metal muy de los 80, algo nada malo por cierto y muy acertado y pegadizo y que el estribillo... por Satán ¡vaya estribillaco! “Wasted Years” es un tema perfecto, redondo, que tras una lección de cómo se hace una estrofa/estribillo impecable, vuelven al principio para ya meterle ritmo, con esa melodía tan guapa y unos solos brutales. Impresionante.

“Sea of Madness” es un tema, como su nombre indica, un poco más loco, especialmente al inicio. El ritmo marcadísimo de bajo y batería destaca, con ese sonido tan de Steve Harris, súper metálico y percusivo, casi punzante. En el estribillo encontramos que este álbum en general es muy hijo de su época, con notas en las guitarras muy características de los 80 y teclados en el pre-estribillo. Sin embargo, de nuevo las 6 cuerdas denotan la influencia que posteriormente tendrían para gente como Jesper Stromblad, con esas “twin guitars”; vamos, que Murray y Smith doblan sus guitarras, algo imprescindible en el sonido de los británicos y que In Flames y cía. asimilarían en gran medida. En “Heaven can wait” también doblan elementos, esta vez guitarras con voz. Es una canción que contiene muchos de los recursos clásicos de estos veteranos músicos, un ritmo brutal y partes instrumentales muy elaboradas y donde lo que más me llama la atención es el estribillo, que es muy efectivo a pesar de su sencillez y que me resulta extrañamente luminoso, aunque empasta perfectamente con la letra.

La calma inicial de “The loneliness of the long distance runner” es un espejismo, ya que cuando Bruce Dickinson (EL FRONTMAN) entra con su voz, la velocidad se dispara y aún se acelera más en el chorus, tras el cual brillan las guitarras de nuevo. Un tema intenso, que otra vez se pasa volando y que contiene probablemente el mejor trabajo de Murray y Smith de todo el disco. Si hay que ponerle un pero, es que quizá el estribillo sea el más flojo de todo el redondo. Y al principio decía que había temas que no recordaba y “Stranger in a strange land” es uno de ellos. Tras rememorarlo, es curioso que me han venido a la mente sonidos sabbathianos de la época de Dio o incluso del mismo Dio en solitario, con ese ritmo inicial muy clásico, los teclados y esa cadencia tan típica del heavy metal de los 80. El “no brave new world” de la letra llama mucho la atención por motivos obvios, pero todavía más ese solo tan a lo David Gilmour de la parte más calmada. Eso sí, creo que es uno de los cortes con más garra de todo “Somewhere in Time”. Y en contraste a nivel rítmico, viene seguido “Deja-vú”, la canción más corta y rápida del disco. Las guitarras están genialmente dobladas durante el tema y me sorprende mucho la voz de Dickinson, mucho más oscura de lo habitual. Y hablando de voces, ya para finalizar, tenemos la participación del actor Graham Chapman en la narración al comienzo de la mastodóntica “Alexander the Great”, última composición del álbum, otras de las que probablemente caiga en directo y una lección de historia en su letra, ingeniosamente rimada. Musicalmente, este clásico suena más marcial al comenzar, pero se torna en el más progresivo y también el más largo, con cambios de ritmo donde Adrian Smith y Dave Murray alargan más su influencia en bandas posteriores, ya que hay sonidos que podrían firmar a día de hoy Amorphis. Un temarral enorme para finalizar un disco que, ahora sí, creo que quien dice que no está a la altura del resto de su discografía, se equivoca y lo infravalora.

Iron Maiden se están acercando a cumplir 50 años de carrera desde su nacimiento en 1975. Que hayan decidido hacer una gira en honor de “Somewhere in Time” y “Senjutsu”, aparte de los clásicos imperdibles, dice mucho de ellos y de su confianza en sí mismos. No tienen nada que demostrar a nadie, son historia de la música y de la cultura general. No hay nadie que no sepa quiénes son y todo eso siempre siendo ellos mismos. A día de hoy son la única banda de heavy metal, o de las pocas, que llenan estadios sin haber cedido nunca al mainstream y habiendo seguido una política de trabajo con su crew digna de elogio. Poco más puede decir de una banda tan colosal. Su “The Future Past Tour” es una cita obligada y más sabiendo que tarde o temprano (esperemos que tarde, que estos sí se cuidan...) se acerca el final de su carrera y para cualquier fan del metal, sea del estilo que sea, es obligatorio haber visto al menos una vez en la vida a la Doncella de Hierro.

Iron Maiden "The Future Past Tour 2023".

Martes 18 de julio 2023
Palau Sant Jordi (Barcelona)
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Jueves 20 de julio 2023
Estadio Enrique Roca (Murcia)
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Sábado 22 de julio 2023
Bizkaia Arena Bec! (Bilbao)
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2 Comentarios

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      Pedro R.
      abr 22, 2023

      De sus discos clásicos diría que el más flojo de todos, lo cual no quiere decir que no sea un discazo con temazos como Wasted Years o Alexander the Great. Saludos.

    • Avatar
      Enrique Cuéllar
      jul 6, 2023

      A día de hoy y con más de medio siglo a mis espaldas puedo decir qué, cada vez que escucho a IRON MAIDEN lo hago con la misma ilusión que cuando era un niño, por qué, la música me fascina con la misma intensidad que cuando ví por primera vez todas esas portadas de discos de los Maiden en la década de los '80 o quizá finales de los '70. Creo qué _ Somewhere In Time _ es un disco _ Sobresaliente _, por qué, desde mi punto de vista... los Maiden jámas hicieron un disco malo. Up The Irons :)

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